miércoles, 4 de septiembre de 2013

Ataques de pánico durante el sueño

Explicación de los Ataques de Pánico Durante el Sueño

Luego de un duro día de trabajo, se queda dormido. De pronto se despierta. Su corazón late a una velocidad estrepitosa, su cabeza se siente mareada y fuera de control, su respiración es corta e insuficiente, y tiene espasmos estomacales...  SI, está siendo víctima de un ataque de pánico durante el sueño.

Si normalmente sufre ataques de pánico durante el día, hay una alta probabilidad de que también experimente ataques de pánico durante su sueño. 

Mientras que un ataque de pánico puede durar sólo de 10 a 15 minutos, los ataques de pánico durante el sueño pueden llegar a ser mucho más molestos. Ya que el sueño es el momento en el que su cuerpo y su mente reciben el descanso tan necesario, los ataques de pánico durante el sueño pueden representar una gran molestia en su curso natural.

Por ello, es imperativo que comprenda la gravedad de la situación. Asegúrese de no cometer el error de subestimar sus ataques de pánico durante el sueño como simples pesadillas, debido a que los ataques de pánico durante el sueño son un asunto mucho más serio que un mal sueño. 

Dicho esto, los ataques de pánico durante el sueño tampoco son el fin del mundo, ya que pueden ser controlados, y son simplemente el resultado de su ansiedad perpetua y su de excesiva preocupación.

Por ello es importante que si experimenta un ataque de pánico durante el sueño, busque ayuda inmediatamente por parte de un profesional médico, que podrá diseñar una estrategia que le ayudará a superar su problema de ansiedad.

Cuando acuda inicialmente a su doctor, el intentar a determinar si estos episodios nocturnos son de hecho ataques de pánico durante el sueño, o alguna enfermedad similar. Esto debido a que los síntomas exhibidos durante un ataque de pánico durante el sueño también pueden ser causados por apnea del sueño (una condición en la que no se recibe suficiente aire en los pulmones durante el sueño).

Si el doctor concluye que de hecho sufre de ataques de pánico durante el sueño, analizará su estilo de vida, por lo cual le puede pedir algunos cambios determinados. Estos cambios apuntan a que usted adapte hábitos que sean mejores para el sueño. Por ello, se le pedirá evitar el consumo de nicotina, cafeína, y de alcohol durante el día. 

Del mismo modo, también puede que le recomiende dejar de hacer ejercicios rigurosos antes del momento de ir a dormir. Todo esto puede representar un cambio mínimo para alguien, mientras que para otros puede tratarse de un cambio profundo en su rutina. Pero no todas las recomendaciones son desalentadoras. Después de todo, la mayoría de los profesionales médicos le recomendara tener sexo antes de ir a dormir, ya que las endorfinas producidas en su mente durante el acto sexual actúan como relajantes naturales. 

Otros relajantes naturales que podría tomar antes de ir a dormir incluyen una tasa de té de hierbas.


Además de estas modificaciones en su estilo de vida, quizás también necesite someterse a tratamiento para su ansiedad general. 

Esto podría significar que puede necesitar terapia conductual, en particular, terapia cognitivo conductual, la cual apunta a modificar primariamente sus patrones de pensamiento para poder modificar sus comportamientos. Este método puede tomar algún tiempo para demostrar resultados, aunque la investigación indica que la terapia cognitivo conductual puede funcionar de maravilla para las personas que sufren de ataques de pánico durante el sueño, así como también otros asuntos relacionados a la ansiedad.


Dependiendo de cada caso, en conjunto a la terapia cognitivo conductual, existen varias medicaciones que pueden ayudar a inducir el sueño. Recuerde que estas medicaciones pueden conformar hábitos, y pueden no ser la mejor solución ya que uno podría volverse dependiente de ellas para algo que debería ser totalmente natural. Por ello, asegúrese de utilizar la medicación para el sueño con mucha precaución.


En lugar de eso, intenté llevar un estilo de vida más saludable.
Los ejercicios regulares durante el día pueden hacer mucho para minimizar la ansiedad, ya que permiten que varios músculos del cuerpo se relajen. Del mismo modo, se pueden utilizar variadas técnicas de relajación para contrarrestar el estrés y la ansiedad. 
Los ataques de pánico, durante el día o la noche, pueden ser controlados si así lo desea.

Para controlar sus ataques de pánico CLICK AQUI

lunes, 2 de septiembre de 2013

Como detener un ataque de panico

Detenga Los Ataques De Pánico En Un Momento 

Los Ataques de Pánico son considerados peligrosos cuando son dejados sin verificar, y repetidos ataques podrían indicar un trastorno de pánico. 

Se define a un ataque de pánico o ansiedad como una intensa y sobrecogedora sensación de ansiedad.

Estos incidentes de pánico pueden explotar súbitamente, sin indicadores. No hay duda de que estas experiencias de pánico puro pueden dejar a una persona con extrema inconformidad y debilidad. 

Aunque la mayoría de los ataques dura algunos pocos minutos, la percepción del tiempo a menudo se altera, y tan sólo 10 minutos pueden parecer horas. Probablemente las consecuencias más insidiosas de un ataque de pánico sean el temor constante a repetir el ataque, que podría suceder nuevamente en cualquier momento y en cualquier lugar.

Si usted experimenta síntomas de un ataque de pánico o ansiedad en este momento, estas son algunas cosas que puede hacer para aliviar los síntomas:

Corrija su postura: cuando se sienta encorvado, su corazón, sus pulmones y otros órganos se comprimen, y se dificulta la respiración. Siéntese derecho para maximizar la circulación sanguínea.

Respire profundamente: un síntoma de los ataques de ansiedad es la respiración acelerada y leve. Mediante una respiración profunda, desde el abdomen, las sensaciones se calmarán y el ritmo cardíaco disminuirá a un ritmo normal. La respiración profunda y abdominal también ha demostrado normalizar la presión arterial.

Lleve un diario: describa los eventos que precedieron al ataque en un diario o jornal. Al describir algo en detalle, estará llevando a su mente fuera del círculo del miedo (repitiendo los ataques de pánico). Cuando un ataque disminuya, estriba en detalle todo lo que pueda si pudo vencer el pánico. Este diario será muy valioso cuando sufra otro ataque de pánico o ansiedad.

Modifique su entorno: los ataques de pánico pueden ser detallados por muchas asociaciones. Los salones llenos, una cierta canción, conducir su auto, incluso un aroma. Modifique su entorno radicalmente. Si está en un bar con música a todo volumen, vaya a casa con un amigo y ponga música lenta y confortable.

Aunque la mayoría de nuestras ansiedades en la vida diaria pueden ser rastreadas a una causa particular, la ansiedad asociada a los ataques de pánico a menudo desafía a la razón y pareciera no tener fuente alguna. Siguiendo tratamientos establecidos, aprenderá a reconocer las señales de un próximo ataque, y podrá detenerlo en su camino.

Puede que se sorprenda de saber que no hay ninguna explicación médica para los ataques de pánico. Las recientes investigaciones sugieren que son el resultado de una combinación de componentes biológicos, sociales, y ambientales.

Los eventos estresantes en la vida, tal como la pérdida de un ser querido, también son contribuyentes a la predisposición a un ataque de pánico. Si está experimentando un trastorno de pánico, no está solo. Se estima que hay cerca de 2 millones de españoles que sufren de ataques de pánico y ansiedad. También es importante que note que esta condición es curable, y que pueden librarse del pánico y de la ansiedad para siempre.

El Agotamiento y La Ansiedad

El Agotamiento y La Ansiedad

¿Por qué algunas personas tienen un problema con la ansiedad y otras no? 

Esta es una pregunta casi todo el mundo que experimenta la ansiedad se hace en algún momento u otro. ¿Por qué yo?

Mi comprensión de la ansiedad es que sí, que algunas personas parecen ser más susceptibles que otras, pero el disparador tiende a ser el agotamiento. 

Por agotamiento me refiero al agotamiento mental, físico o emocional. (Por agotamiento físico se incluyen la dieta o abuso de sustancias).

Para algunos el agotamiento puede ser causado por una vida agitada sin tomarse un tiempo para liberar el estrés. Esas personas a menudo no se dan cuenta de que sus niveles de estrés son tan altos, hasta que son sorprendidas por un ataque de pánico espontáneo. 

Para otras puede ser agotamiento emocional causado por la pérdida de un ser amado o la ruptura de una larga relación.

Si la ansiedad es causada por un evento traumático, es interesante observar que la persona no experimenta ansiedad con frecuencia hasta que el evento haya pasado.

Cuando el polvo se ha asentado comienzan a sentir ansiedad. Es como que han estado en un estado de shock y sólo ahora están comenzando a procesar la experiencia.

Lo más importante para recordar sobre los ataques de pánico o ansiedad general, es que la ayuda está disponible y es importante obtenerla lo antes posible.

Yo siempre recomiendo que en primer lugar visite a su médico, para determinar realmente que es la ansiedad lo que lo está maltratando y no una enfermedad física subyacente. 

Una vez que esté confirmada, trátela.
No espere… 

Enterrar la cabeza en la arena esperando que simplemente desaparezca la semana que viene no es un medio eficaz para tratarla. 
Es totalmente innecesario pasar meses o hasta incluso años conviviendo con algo que se puede corregir ahora.

Esa ayuda está disponible aquí.
El libro “Alto Ataques de Pánico” cambia la forma de procesar su ansiedad permitiendo poner fin a los ataques de pánico y a la ansiedad general. No cuesta más que una cena para dos, y puede mejorar muchísimo su vida. Invierta en información adecuada. La información que lo pondrá nuevamente en el control de su vida.

 Ese es el mejor tipo de inversión que puede hacer. 
Para obtener más información acerca de “Alto Ataques de Pánico”.

Causas de los ataques de panico

Causas de los Ataques de Pánico

Un ataque de pánico es a menudo definido como la aparición súbita de ansiedad intensa, normalmente caracterizada por sensaciones de miedo intensivo y aprehensión. Aunque las causas de los ataques de pánico aún no son comprensibles, hay muchas cosas que pueden jugar un rol muy importante, que pueden incluir una combinación de factores biológicos o ambientales.

Los ataques de pánico son a menudo acompañados por:

palpitaciones cardíacas
falta de aliento
transpiración
temblores, y otros síntomas

Tanto doctores como expertos han investigado la genética como un posible causante de ataques de pánico en algunas personas. 

Del mismo modo que otros problemas o condiciones médicas, tales como enfermedades cardíacas genéticas, pueden ser pasados a los hijos por parte de uno o de ambos padres, un trastorno de pánico también puede correr en una familia. 

Una persona puede estar predispuesta a tener estos ataques. Se ha demostrado que los pacientes de ataques de pánico han tenido un miembro familiar que ha tenido ataques de pánicos o algún otro problema emocional, como la depresión.

Hay otras causas biológicas posibles para un ataque de pánico que puedan ser asociadas con pequeñas anormalidades en el cerebro. 

Por lo tanto, el trastorno de pánico puede ser el resultado de cambios específicos en la manera en la que algunas áreas cerebrales funcionan. 

En recientes estudios se ha demostrado que los ataques de pánico a menudo coexisten con trastornos psicóticos como la esquizofrenia o el trastorno de estrés postraumático. Incluso puede ser posible que los síntomas de la psicosis puedan llevar a un ataque de pánico.

La investigación sugiere que una persona puede tener episodios psicóticos como preludio, o que éstos pedían la activación de un trastorno de ansiedad específico, como por ejemplo un trastorno de estrés postraumático. 

Hoy también ha sido bien documentado que la respuesta natural del cuerpo de "pelear o huir" respecto del peligro se involucra en los ataques de pánico. 

El sistema natural de alarma y de respuesta del cuerpo es un conjunto de mecanismos físicos y mentales que permiten a una persona responder ante una amenaza, tal como un intruso que irrumpe en el hogar. 

Estos mecanismos fisiológicos se remontan a los momentos en los que los hombres tenían que pelear o cazar para poder comer e, incluso, el hombre los ha desarrollado durante miles de años; estos instintos básicos o mecanismos no han cambiado y están fuertemente arraigados a nuestro núcleo. 

Cualquier conductor que haya experimentado la sensación de las luces rojas y azules de un auto de policía en el espejo retrovisor probablemente habrá sentido activarse automáticamente el mecanismo de pelear o huir, cuando la adrenalina es bombeada hacia el corazón, haciéndolo latir más rápidamente y acelerando la respiración.

Es aquí donde aparece el problema pues, vera, en la activación de un ataque de pánico estas mismas sensaciones fisiológicas son disparadas innecesariamente cuando no hay peligro alguno. 

Desafortunadamente los científicos todavía no están seguros de por qué ocurre un ataque de pánico cuando no hay un peligro obvio presente. En circunstancias normales esta respuesta instantánea e involuntaria nos prepara para enfrentarnos al enemigo para pelear o para correr y escondernos en el árbol más cercano, ya que el término “pelear o huir”, como hemos dicho ya, data de nuestros ancestros. 

El propósito de que la adrenalina sea bombeada al corazón es incrementar el flujo sanguíneo en todo el cuerpo, para que los músculos puedan trabajar de manera óptima y ayudarnos ya sea a pelear o a huir. 

Sin embargo, la adrenalina no es necesaria cuando una persona no se encuentra en estas situaciones, y éste es uno de los más problemáticos asuntos para quienes sufren de ataques de pánico. 

En un estado de calma o de descanso, la adrenalina tiene tiempo de ser absorbida en el cuerpo si no es usada en el proceso de "pelear o huir", y esta es la razón principal por lo que nos lleva algún tiempo volver a relajarnos luego de un ataque.

Sin embargo, en algunos casos es el mayor estrés en nuestra vida lo que también puede provocarnos un ataque de pánico. 

El estrés puede tomar la forma de un evento estresante o de una gran transición en la vida, como la muerte o la separación con un ser querido. 

El problema es que en el siglo XXI la mayor parte del mundo occidental ha visto un aumento incremento en los niveles de estrés inducidos o de enfermedades relacionadas, provocadas a partir del ambiente laboral y de las vidas personales principalmente. 

Algunos especialistas han descubierto casos en los que el estrés disminuye la resistencia natural, las subyacentes sensibilidades físicas se activan, y pueden provocar un ataque.

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Ataques de panico: Adicciones

Un ejemplo de una causa ambiental para un ataque de pánico podría ser una adicción. 

Los efectos físicos y psicológicos de una intoxicación o de una abstinencia a las drogas o al alcohol debido al abuso podrían posiblemente contribuir a un trastorno de pánico en una persona. 

Las causas biológicas o ambientales de un trastorno de pánico posiblemente funcionan en conjunto. Generalmente, los ataques de pánico aparecen súbitamente. Sin embargo, a fin de cuentas quien sufre de un ataque de pánico podría estar provocándoselo a sí mismo, respondiendo con síntomas físicos asociados al ataque. 

Por ejemplo, si alguien que sufre de un trastorno de pánico experimenta un acelerado latido cardíaco debido a un evento o una situación como el tomar cierta medicación, entonces podría interpretarlo como un síntoma del ataque. 

A su vez, podrían atraer inadvertidamente el ataque, debido a un incremento en su ansiedad por el gran temor asociado a volver a tener otro ataque de pánico

Ya que la causa exacta de los ataques de pánico y de los trastornos de pánico aún no ha sido comprendida en su totalidad, es importante buscar tratamiento por medio de diferentes formas de terapia.
Alto ataques de panico

Sintomas de los ataques de panico

Ayuda Sobre Los Ataques De Pánico 

Quienes sufren de ataques de pánico estarán muy familiarizados con los síntomas, tales como falta de aliento, golpeo en el corazón, mareos y molestias gástricas, asociados a este problema. Sin embargo, es muy probable que quien no los sufra no los comprenda en profundidad; los ataques de pánico son un asunto muy privado. 

La persona que los sufre a menudo se preocupa intensamente por un miedo irracional. 

Muy probablemente por dentro sepan que es irracional, pero esto no impide que teman igual. Normalmente sienten un poco de vergüenza o embarazo sobre lo que se ha desarrollado de sus miedos, y sobre cuánto ha afectado sus vidas. La desafortunada verdad es que, debido a esto, un gran porcentaje de quienes lo sufren no hablan nunca de sus ataques de pánico.

 Aquellos que se las arreglan para buscar ayuda a menudo la encuentran de muchas formas.

La mayoría de los médicos y especialistas concuerdan en que la mejor ayuda para un ataque a un trastorno de pánico es la provista por medio de una combinación de terapias cognitivas y conductuales. 

En la mayoría de las ocasiones, una persona puede encontrar la necesaria ayuda simplemente estando informada y comprendiendo qué son los ataques y los trastornos de pánico. 

La reestructuración cognitiva ayuda a cambiar la manera en la que una persona piensa;

No se está volviendo loco.
No está sufriendo un ataque al corazón.
No morirá por este ataque de pánico.

Las terapias cognitivas ayudan a los pacientes a reemplazar sus pensamientos negativos con pensamientos más positivos y realistas. 

Cambiando las asociaciones que han creado por cosas verdaderas sobre los ataques, les ayudara a disminuir o eliminar la causa de raíz. 


Por ejemplo, alguien que temen a la muerte y tiene sensaciones corporales de que el ataque es algo que está mal en él, puede provocar un ataque de pánico. 
Modificando estas asociaciones neurológicas, el paciente eventualmente podrá reconocer estas sensaciones corporales como algo que no es mortal.

Aquello sobre lo que usted se enfoca se convierte real a sus ojos. Se ha demostrado que a través de un proceso de pensamiento constantemente negativo el paciente de ataques de pánico que está preocupado acerca de problemas de salud específicos, por ejemplo, puede de hecho provocar las sensaciones físicas a través de un constante enfoque en ellas, en un círculo vicioso.

Contrariamente, las terapias conductuales se enfocan en la exposición a las sensaciones físicas reales que se experimentan durante un ataque de pánico. 

La mayoría de las personas no temen a la experiencia o al objeto, sino que temen al ataque en sí mismo. 

Por ejemplo, puede que no teman a las personas en un ambiente social, pero que sí teman de tener un ataque de pánico en un ambiente social. 

Estas terapias conductuales trabajan con la exposición del paciente de ataques de pánico a los síntomas del ataque, en un ambiente controlado, que les permite ver que los síntomas tales como un ritmo cardíaco acelerado o bochornos no siempre desarrollan un ataque de pánico.

Panico:Las terapias conductuales

Las terapias conductuales

Las terapias conductuales también involucran que el paciente pueda dar pequeños pasos en la situación con la acción a la que temen. 

Una vez más, utilizando el ejemplo de un ambiente social, esta práctica particular puede influir simplemente al ingresar al automóvil o asistir a una fiesta o evento. 

Esto permite al paciente lidiar con sus emociones y sensaciones como la de, simplemente, estar aislado dentro del vehículo. En poco tiempo el paciente comprenderá a no enfocarse sobre la situación que le espera como consecuencia de su miedo. 

Este es un logro importante en lo que respecta a un trastorno de pánico, simplemente anticiparse al ataque antes de que suceda para poder aprender rápidamente que sentarse dentro del automóvil no provocará un ataque de pánico

Durante este tipo de terapias cada individuo atraviesa pasos similares por su cuenta, a su ritmo. Una persona puede necesitar llegar a un ambiente social, permanecer allí por 10 o 15 minutos, y luego abandonar la fiesta más de una docena de veces antes de comenzar a exhibir un progreso decente. 

Mientras tanto, otra persona puede necesitar simplemente forzarse a atravesar la situación con un ritmo cardíaco elevado o con palpitaciones, y quizás otros síntomas, antes de comprender que pudieran asistir al evento, y que el próximo será mucho más sencillo.

Quienes sufren de ataques de pánico también pueden encontrar la ayuda necesaria en la medicación. La medicación es a menudo utilizada para controlar los síntomas del ataque de pánico. La medicación también puede limitar la cantidad de ataques de pánico, como así también su intensidad. 

También, reducirá el nivel de su temor y de su ansiedad asociado al comienzo de otro ataque de pánico. Las técnicas de relajación a menudo ayudan al paciente a lidiar con su ataque. Algunas técnicas de relajación incluyen una visualización positiva y ejercicios de respiración diafragmática. 

Asistir a un grupo de ayuda o pertenecer a una comunidad dentro o fuera de Internet con otras personas que también sufren ataques de pánico puede ser extremadamente útil.


A pesar de que los ataques de pánico son a menudo algo muy privado, ellos afectan a una gran cantidad de personas. Debido al hecho de que hay tantas personas afectadas por ataques de pánico o por trastornos de pánico, quien los sufra no tendrá dificultad en conseguir la ayuda y el apoyo que necesita.
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